A todos nos ha pasado alguna vez: te miras al espejo con buena luz y… ahí están. Unas antiestéticas manchas en los dientes que antes no veías o que, poco a poco, van “ganando terreno” en tu sonrisa. El aspecto positivo de las manchas es que la mayoría tienen solución, pero para ello es importante abordarlas bien: primero entender por qué aparecen y después elegir el tratamiento que realmente encaja con el tipo de mancha.
Puntos clave
- Muchas manchas superficiales mejoran de forma notable con una higiene profesional, por lo que en algunos casos se puede notar un cambio visible desde el primer día.
- Las manchas no siempre son un problema únicamente estético. Por eso, tratarlas a tiempo ayuda a reforzar el esmalte y evitar complicaciones.
- Con pequeños ajustes en el estilo de vida puedes reducir la reaparición de manchas y mantener el tono más estable a lo largo del tiempo.
- Disminuir el consumo de alimentos y bebidas con mucha pigmentación y enjuagarse la boca con agua después de comer ayudan a prevenir las manchas en los dientes.
¿Por qué aparecen manchas en los dientes?
Las manchas pueden aparecer por causas muy distintas (alimentación, higiene, medicación…). Los motivos más frecuentes de las manchas dentales son:
- Pigmentos de alimentos y bebidas: café, té, vino tinto, refrescos oscuros, curry, salsa de soja… Con el tiempo, su ingesta va tiñendo el esmalte.
- Tabaco: tanto fumar como vapear con nicotina pueden favorecer la aparición de manchas y el oscurecimiento de los dientes.
- Placa bacteriana y sarro: cuando se acumulan, la superficie se vuelve más rugosa y permite la adhesión de más pigmentos.
- Higiene insuficiente o técnica de cepillado mejorable: a veces no es falta de cepillado, sino que no se alcanzan bien ciertas zonas. Además, los dientes apiñados dificultan la higiene, ya que impiden acceder a toda su superficie.
- Cambios en el esmalte: diversas causas como la desmineralización, los defectos en el desarrollo o el desgaste pueden contribuir al desarrollo de manchas de distintos tipos (blancas, amarillas…).
- Caries: algunas manchas, como las blancas (en fase inicial) o marrones (en una etapa más avanzada) pueden indicar la existencia de caries.
- Pérdida de vitalidad: los traumatismos que provocan la necrosis de la pulpa dental (parte interna del diente) pueden provocar que el diente se oscurezca desde dentro.
- Endodoncia: los dientes endodonciados pueden experimentar cambios en su interior por diversos motivos (daños previos, restos de tejidos que se degradan, filtraciones del material de reconstrucción…).
- Medicamentos: el uso de tetraciclinas en ciertas etapas de la vida (embarazo, lactancia y menores de ocho años) puede ocasionar la aparición de unas de las manchas en los dientes más difíciles de eliminar.
- Fluorosis: el exceso de flúor en las etapas de formación del diente (embarazo y primeros años de vida) puede generar alteraciones en el color del esmalte.
Tipos de manchas en los dientes
Solemos clasificar las manchas en función de dos criterios: dónde están (superficiales o internas) y qué color tienen (amarillentas, marrones, grisáceas…).
Según su localización
Si la mancha es superficial, normalmente es más fácil de eliminar. Si está en la capa interna del diente, suele requerir un tratamiento más específico.
Externas
Son manchas que se depositan en la superficie del esmalte. Suelen relacionarse con pigmentos y hábitos.
Características típicas:
- Se notan más cerca de la encía o entre dientes.
- Pueden mejorar con una limpieza profesional.
- Pueden “desaparecer” y volver a salir, según los cambios en los hábitos.
Causas habituales:
- Café, té, vino tinto y tabaco.
- Placa bacteriana y sarro.
- Colutorios con clorhexidina usados durante más tiempo del adecuado.
Internas
En este caso, la pigmentación está en la estructura interna del diente, por lo que el abordaje puede ser más complejo.
Causas habituales:
- Traumatismos.
- Endodoncias.
- Alteraciones durante el proceso de formación del esmalte.
- Uso de tetraciclinas en etapas concretas del desarrollo.
Según su coloración
El color, por sí mismo, no determina el diagnóstico, pero puede orientarlo.
Amarillas
Suelen ser las más comunes y, en muchos casos, tienen que ver con:
- Pigmentos de dieta y tabaco.
- Sarro.
- Desgaste del esmalte: se ve más la dentina (tiene un color natural más amarillo).
Marrones
Pueden tener un origen similar al de las amarillas: dieta (café, té…), tabaco y sarro. Además, las manchas marrones en el esmalte pueden indicar la existencia de caries.
Grises
Normalmente, indican un origen interno:
- Dientes endodonciados.
- Traumatismos.
Blancas
Por lo general, las manchas blancas en los dientes se deben a defectos en la formación del esmalte.
Tratamientos para las manchas en los dientes
Normalmente, el tratamiento se elige en función del origen de la mancha y de su severidad. Las opciones más habituales son las siguientes:
- Higiene bucodental profesional: suele ser el tratamiento de elección ante tinciones leves que tienen su origen en la dieta y la higiene. Elimina la placa bacteriana y el sarro acumulados en los dientes, así como las manchas superficiales provocadas por alimentos y bebidas con mucha pigmentación.
- Blanqueamiento externo: se realiza tras la higiene bucodental profesional, cuando dicho tratamiento no resulta suficiente para eliminar las manchas en los dientes o cuando se desea aclarar el tono general de la sonrisa. Puede ser de distintos tipos: en clínica (con lámpara), en casa (con férulas) o combinando ambos procedimientos.
- Carillas: normalmente, se reservan para las tinciones más severas, cuando la higiene profesional y el blanqueamiento externo no pueden ofrecer unos resultados adecuados. Por ejemplo, las manchas en los dientes por tetraciclinas suelen requerir este abordaje más completo.
- Blanqueamiento interno: solo se puede realizar en dientes endodonciados. Consiste en aplicar el gel blanqueador en el interior del diente, realizando previamente una apertura en su corona para introducir el producto dentro de la cámara pulpar.
Consejos para la prevención de las manchas
Hay una serie de pequeños hábitos que pueden marcar la diferencia en la prevención de las manchas en los dientes:
- Cepíllate tres veces al día, después de cada una de las comidas principales, con una buena técnica. Si llevas ortodoncia o retenedores, refuerza la higiene, ya que pueden acumular placa bacteriana con mayor facilidad. En MAEX Dental puedes consultar con nuestros odontólogos e higienistas la técnica concreta más adecuada para tu caso.
- Limpia entre los dientes: usa hilo o cepillos interproximales. Muchas manchas y el sarro se forman en los espacios interdentales debido a la dificultad de acceso.
- Enjuágate con agua después de tomar alimentos y bebidas con coloración.
- Reduce el picoteo constante, ya que una mayor exposición da lugar a más pigmentación.
- Reduce o elimina el tabaco.
- Acude a revisiones y limpiezas periódicas: permiten detectar y tratar manchas incipientes que con el tiempo serían más difíciles de eliminar.
¿Quieres tratar las manchas en los dientes? Solicita una primera consulta sin compromiso en nuestras clínicas dentales para que podamos valorarlas. Tras el diagnóstico, te explicaremos qué tipo de manchas tienes y te propondremos un plan de tratamiento eficaz. Llámanos para pedir tu primera cita.