Las encías no deberían inflamarse, doler ni sangrar. Si alguna de estas señales te resulta familiar, tu boca te está avisando de algo. En este artículo, nos vamos a centrar en la inflamación de encías, un problema que, aunque es muy habitual, no debe pasarse por alto. Por eso, te vamos a explicar por qué ocurre, cómo aliviarlo y cuándo te recomendamos acudir a una de nuestras consultas para evitar que se agrave.
Puntos clave
- Las encías inflamadas suelen deberse a la acumulación de placa bacteriana. Normalmente, indican la presencia de gingivitis o periodontitis.
- Cuanto antes se actúe ante las enfermedades de las encías, más sencillo y rápido será revertirlas.
- Aunque hay una serie de pautas que se aplican en casa y que pueden ayudar a desinflamar las encías, siempre es necesario acompañarlas de una valoración profesional.
- Cualquier cambio en las encías que persista más de dos semanas (dolor, sangrado, inflamación…) debe ser valorado por un dentista o periodoncista.
- En MAEX Dental contamos con odontólogos dedicados en exclusiva a la periodoncia, el área de la odontología que se encarga del diagnóstico, el tratamiento y la prevención de las enfermedades de las encías.
Causas de la inflamación de encías
Las dos causas principales de la inflamación de encías son la gingivitis y la periodontitis.
- Gingivitis: es la causa más frecuente y tiene su origen en la acumulación de placa bacteriana, provocada por una falta de higiene oral. Presentar algo de placa bacteriana es común por la dificultad de eliminarla con eficacia en el día a día. La placa es una fina película de bacterias que irrita la encía. Si no se retira, con el tiempo se calcifica en sarro y provoca un mayor grado de inflamación.
- Periodontitis (piorrea): cuando la inflamación progresa, la infección puede llegar a afectar al ligamento y al hueso que sujetan el diente. Con el tiempo, la periodontitis puede causar la movilidad e, incluso, la pérdida del diente.
Factores de riesgo
Además, existen una serie de factores de riesgo que pueden favorecer la inflamación de encías y empeorar su evolución:
- Medicamentos y condiciones médicas: fármacos como algunos antihipertensivos o antiepilépticos, y patologías como la diabetes mal controlada, reducen la respuesta de los tejidos ante la placa bacteriana.
- Cambios hormonales: el embarazo, la adolescencia y la menopausia pueden aumentar la sensibilidad de las encías a la placa bacteriana. Por tanto, los cambios hormonales, unidos a una higiene insuficiente, favorecen la inflamación de las encías.
- Deficiencias nutricionales: la falta de hierro o vitamina C pueden predisponer a la inflamación de las encías.
- Tabaco: el tabaco, por su efecto vasoconstrictor, enmascara el sangrado pero empeora la inflamación y la respuesta a los tratamientos.
- Apiñamiento y uso de ortodoncia fija (brackets): dificultan la limpieza y favorecen la acumulación de placa bacteriana.
- Boca seca (xerostomía) y deshidratación continuada: la saliva es una defensa natural ante las bacterias. A menos flujo salival, menor protección.
- Alergias o irritantes locales: algunos colutorios o pastas demasiado abrasivas pueden irritar el tejido de la encía.
¿Cómo desinflamar las encías?
A continuación, te vamos a detallar los principales consejos y tratamientos profesionales para combatir la inflamación de encías.
Cuidados en casa
Aunque la inflamación de encías requiere una evaluación profesional, hay pautas que te ayudarán a mejorar hasta que seas valorado por el dentista:
- Cepillado después de las comidas (durante dos minutos): cepíllate tras las comidas principales del día, usa un cepillo de dureza suave o eléctrico y realiza movimientos cortos y de barrido en la unión diente-encía.
- Limpieza interdental diaria: utiliza hilo dental y/o cepillos interproximales una vez al día, preferiblemente antes de dormir.
- Pasta fluorada: utiliza un dentífrico con una concentración de 1.450 ppm de flúor. Evita las pastas blanqueadoras, ya que pueden ser abrasivas.
- Enjuagues con clorhexidina: ayudan a combatir las infecciones, pero no deben ser usados sin la pauta y el control profesional. Si te los prescribe el dentista, respeta la dosis y el tiempo de uso.
- Irrigador bucal: puede ser especialmente útil si llevas brackets, puentes o implantes. Sirve para complementar, pero no sustituye al cepillado, el hilo o los cepillos interproximales.
- Otras medidas antiinflamatorias: sigue una dieta blanda, suave y fría y evita el alcohol y el tabaco. Tampoco te excedas con la fuerza a la hora de cepillarte o pasar la seda dental. Más presión no significa más limpieza, y puede empeorar la inflamación.
Tratamientos en la clínica dental
En la clínica dental es necesario seguir un protocolo completo y riguroso para diagnosticar y tratar correctamente la inflamación de encías:
- Diagnóstico periodontal completo: debe constar de diferentes pruebas (historia clínica, sondaje de encías, evaluación de sangrado y radiografías). Este tipo de pruebas sirven, entre otras cosas, para poder diferenciar la gingivitis de la periodontitis.
- Higiene bucodental profesional (profilaxis): ante una gingivitis, se suele llevar a cabo una limpieza bucodental profesional. Este tratamiento consiste en retirar la placa bacteriana y el sarro supragingival (por encima de la línea de las encías) con instrumental mecánico (ultrasonido).
- Tratamiento periodontal: en casos de periodontitis, debe pautarse un procedimiento más extenso. Uno de los pasos más importantes de este tratamiento es el raspado y alisado radicular (comúnmente llamado curetaje). Consiste en realizar una limpieza subgingival profunda (bajo la encía de la encía) para eliminar el sarro y las bacterias acumuladas en las bolsas periodontales. Este procedimiento se realiza por cuadrantes y con anestesia local para mayor comodidad del paciente.
- Cirugía periodontal: se reserva para los casos más graves de periodontitis, cuando el tratamiento periodontal no llega a eliminar toda la placa bacteriana.
- Terapias coadyuvantes: en algunos casos, el periodoncista también pauta antisépticos de uso tópico o antibióticos.
- Plan de mantenimiento periodontal: tras un diagnóstico de gingivitis o periodontitis, es preciso pautar un plan de mantenimiento, basado en revisiones y limpiezas profesionales periódicas, en función de las necesidades del paciente. Solo de esta manera es posible mantener la salud de las encías a largo plazo, ya que la enfermedad periodontal tiene una alta probabilidad de recidiva.
¿Cuándo contactar con el dentista?
En general, es necesario contactar con el dentista o periodoncista ante cualquier cambio en las encías que persista más de dos semanas (dolor, sangrado, inflamación, retracción, presencia de pus…). Asimismo, es necesaria la valoración profesional ante señales intermitentes o que reaparecen con el paso del tiempo.
Si tu inflamación de encías sigue este patrón, te recomendamos pedir una cita con los periodoncistas de MAEX Dental. Cuanto antes te valoremos, menos invasivo y más sencillo suele ser el tratamiento.
¿Tienes más dudas sobre la inflamación de encías? En MAEX Dental contamos con equipos médicos dedicados en exclusiva a la periodoncia, que tienen un alto nivel de experiencia y formación en el tratamiento y el control de las enfermedades periodontales. Si necesitas una revisión, llámanos y solicita tu primera consulta informativa.