Dr. José Ferreras
Cirugía ortognática de clase 3: ¿en qué consiste?
Publicación: 22 ENERO 2026

La cirugía ortognática de clase 3 es una intervención que se lleva a cabo en personas que presentan una maloclusión de clase 3 de origen esquelético. Es decir, causada por alteraciones en el crecimiento de los huesos maxilares (maxilar superior y mandíbula). 

Dichas alteraciones, en los casos más graves, pueden llegar a perjudicar seriamente la masticación, el habla, la respiración e incluso la estética de la cara. 

Puntos clave

  • La clase 3 puede ser dental o esquelética: si el problema está en los huesos, la ortodoncia sola puede no ser suficiente y se valora la cirugía ortognática.
  • La clase 3 se origina en la infancia y mezcla factores genéticos y ambientales (respiración bucal, posición lingual inadecuada, pérdida temprana de dientes de leche…). Detectarla a tiempo permite actuar con eficacia y evitar que se agrave.
  • En adultos que presentan clase 3 de origen esquelético la solución más completa suele ser ortodoncia + cirugía ortognática.
  • La cirugía se recomienda cuando hay una discrepancia que imposibilita la normooclusión con ortodoncia aislada. Se planifica de forma coordinada entre ortodoncista y cirujano maxilofacial para buscar estabilidad a largo plazo.

¿Qué es una maloclusión de clase 3?

La clase 3 es una malformación dentofacial que provoca una discrepancia entre el maxilar superior y la mandíbula. Fruto de esta alteración, ambos huesos se encuentran desalineados y la mandíbula está más adelantada que el maxilar superior, por lo que es más prominente de lo habitual. Asimismo, los dientes de ambas arcadas (superior e inferior) no coinciden, ya que los inferiores están más adelantados. 

La clase 3 puede ser de origen dental -cuando se debe, únicamente, a una mala posición de los dientes- o esquelética -cuando los huesos maxilares no se han desarrollado adecuadamente-. Este último caso puede deberse a una falta de crecimiento del maxilar superior, a un excesivo desarrollo de la mandíbula o a ambas circunstancias a la vez.

A la hora de abordar la clase 3 resulta fundamental determinar si es de origen dental o esquelético, ya que, en función de esto, el tratamiento para corregirla varía considerablemente. 

En el caso de que sea dental, se podrá solucionar, únicamente, con ortodoncia. En cambio, si es de origen esquelético puede que sea necesario recurrir, además, a una cirugía ortognática de clase 3.

Causas de la clase 3

Las causas de la clase 3 pueden ser muy variadas y, a menudo, involucran una combinación de factores genéticos y ambientales que tienen su origen en la infancia:

  • Genética: la clase 3 puede ser hereditaria. Por tanto, las personas con antecedentes familiares presentan una predisposición mayor a padecer la alteración. 
  • Posición o tamaño de la lengua: una lengua que ejerce presión constante contra la mandíbula también puede favorecer el sobrecrecimiento de esta. 
  • Respiración bucal: la respiración bucal, en vez de nasal, ocasiona alteraciones en la formación de los huesos maxilares. Algunas de las causas de la respiración bucal son la hipertrofia de amígdalas o adenoides, la desviación del tabique nasal o la rinitis alérgica.
  • Pérdida prematura de los dientes temporales: la caída prematura de los dientes de leche puede afectar a la erupción y la posición de las piezas dentales permanentes. Entre otras cosas, porque ocasiona desplazamientos en el resto de piezas dentales, ya que estas tratan de ocupar los espacios vacíos. 
  • Alteraciones en el proceso de erupción dental: en general, un proceso de erupción dental que no evoluciona según lo previsto, debido a unos dientes que salen en posiciones más adelantadas o retrasadas de lo normal, también puede causar clase 3.

Dicho esto, conviene mencionar que algunas de estas situaciones (posición inadecuada de la lengua o respiración bucal) pueden ser prevenidas o corregidas a una edad temprana de manera relativamente sencilla, con la ayuda de ortodoncia interceptiva y logopedia. Sin embargo, si se llega a la edad adulta con un desarrollo incorrecto de los huesos maxilares puede ser necesario recurrir a una cirugía ortognática de clase 3. 

Tratamiento de la clase 3

El tratamiento para corregir la clase 3 depende de la edad del paciente, del origen de la maloclusión (dental o esquelética) y de su severidad. 

1- Ortodoncia interceptiva (niños)

A lo largo de la infancia, entre los seis y los nueve años, la maloclusión de clase 3 puede ser abordada con distintos aparatos. Por ejemplo, mediante mentoneras, que son unos dispositivos que se colocan en la cara del niño para restringir el crecimiento de la mandíbula y promover el desarrollo del maxilar superior. 

Entre los seis y los nueve años, el crecimiento de los huesos no ha finalizado, por lo que resulta posible guiarlo y modificarlo con aparatos ortopédicos.

2- Ortodoncia (adolescentes y adultos)

Si la clase 3 es dental o la discrepancia ósea es leve, podemos corregirla con un tratamiento de ortodoncia (brackets o alineadores transparentes).

En casos esqueléticos moderados, a veces podemos hacer un tratamiento de “camuflaje”, que consiste en disimular un problema de hueso moviendo solo los dientes para que la mordida encaje mejor y la sonrisa se vea más alineada, pero sin cambiar la posición real de los maxilares.

El camuflaje busca un resultado aceptable sin operar, usando la ortodoncia para compensar esa diferencia ósea. Sin embargo, se debe valorar la idoneidad del camuflaje en un estudio de ortodoncia personalizado, ya que no siempre es la opción más estable o funcional.

3- Cirugía ortognática (adultos)

Cuando el problema está en los huesos y el crecimiento ha finalizado, el enfoque más completo suele ser la combinación de ortodoncia y cirugía ortognática de clase 3, ya que las maloclusiones esqueléticas tienden a cursar con alteraciones en la posición de los dientes.

En MAEX Dental trabajamos este tipo de casos de forma coordinada entre ortodoncista y cirujano maxilofacial, ya que ambas fases son fundamentales para conseguir una mordida funcional, estable y armoniosa a largo plazo.

Cirugía ortognática de clase 3

La cirugía ortognática de clase 3 es una intervención que sirve para corregir la posición de los huesos maxilares (maxilar superior y mandíbula), con el objetivo de solucionar la discrepancia esquelética y mejorar la oclusión.

Por lo general, se lleva a cabo en pacientes adultos, que presentan una maloclusión de origen esquelético y que experimentan dificultades o inconvenientes a la hora de realizar sus funciones básicas (masticar, respirar, hablar…). Asimismo, la cirugía ortognática está indicada en personas que presentan una estética facial comprometida debido a las discrepancias en sus huesos (asimetrías, mandíbula o mentón demasiado prominente, maxilares excesivamente retruidos…). 

Esta indicación se debe a que, si bien la cirugía ortognática de clase 3 es un tratamiento que presenta unas altas tasas de éxito, el tratamiento completo suele tener una duración de entre dos y tres años. Además, la intervención dura entre una y cuatro horas y debe realizarse en un hospital bajo anestesia general. Una vez concluida, tiene un postoperatorio con limitaciones relativas a la alimentación o al ejercicio físico durante 15-30 días.

Por tanto, en MAEX Dental solemos recomendar la cirugía ortognática de clase 3 cuando las funciones básicas y/o la estética facial se ven comprometidas. En consecuencia, indicamos la intervención cuando puede mejorar sustancialmente la calidad de vida del paciente, lo que justifica el esfuerzo que requiere todo el proceso.

A continuación vamos a centrarnos en los dos tipos de cirugía ortognática de clase 3 que se pueden practicar: bimaxilar y monomaxilar.

1- Cirugía ortognática bimaxilar

Es la más frecuente. Se practica cuando es necesario intervenir tanto el maxilar superior como la mandíbula, ya que ambas estructuras óseas presentan anomalías en su posición (por ejemplo, un maxilar superior retraído y una mandíbula adelantada).

La cirugía ortognática bimaxilar sirve, por tanto, para adelantar el maxilar superior y retrasar la mandíbula de manera simultánea. 

2- Cirugía ortognática monomaxilar

En este caso, solamente resulta necesario intervenir uno de los dos huesos maxilares, ya que el otro presenta un desarrollo adecuado. Por tanto, en estos supuestos se puede retrasar el hueso mandibular (para mandíbulas muy desarrolladas) o bien expandir y adelantar el maxilar superior (cuando presenta falta de crecimiento).

Aunque la cirugía ortognática monomaxilar suene “más simple”, sigue siendo una intervención importante y requiere la misma filosofía: buena planificación, equipo médico experimentado y seguimiento estrecho.

¿Por qué es necesario tratar la clase 3 con cirugía ortognática?

Algunas razones por las que recomendamos valorar la cirugía ortognática para tratar una clase 3 esquelética son las siguientes:

  • Mejora la masticación: la descompensación y la falta de alineación entre el maxilar superior y la mandíbula suelen ocasionar dificultades a la hora de masticar, especialmente los alimentos más duros o los que requieren movimientos de palanca (por ejemplo, comer un bocadillo o una manzana a mordiscos). Por eso, es habitual que las personas con clase 3 esquelética tiendan a evitar ciertos alimentos y carguen más unas zonas de la boca que otras.
  • Frena los desgastes dentales: si los dientes chocan donde no deben, el esmalte sufre. Con el tiempo, pueden aparecer desgastes, fracturas y sensibilidad.
  • Favorece la respiración: en muchas ocasiones, la clase 3 dificulta la correcta entrada de aire, lo que resulta especialmente molesto a la hora de dormir (ronquidos, apnea del sueño…).
  • Acaba con algunos dolores: los defectos en la anatomía de los huesos maxilares provocan tensiones en la articulación temporomandibular (ATM), lo que suele ocasionar dolores y molestias en la parte superior del cuerpo (mandíbula, cabeza, cuello…). Por tanto, la cirugía ortognática también puede ayudar a mejorar la salud articular y muscular.
  • Facilita la dicción: en ciertos casos, los pacientes que padecen clase 3 de origen esquelético tienen problemas para pronunciar correctamente determinados fonemas y presentan ceceo.
  • Mejora la estética de la cara: generalmente, una clase 3 de origen esquelético perjudica la estética de la cara debido a las asimetrías o al excesivo protagonismo de la mandíbula. La cirugía ortognática de clase 3 puede equilibrar el perfil y conseguir que la persona tenga unos rasgos faciales más suaves y armónicos.
  • Aumenta la autoestima y la calidad de vida: todos los inconvenientes anteriores pueden menguar la confianza del paciente en su apariencia y empeorar la calidad de vida. Por tanto, la cirugía ortognática de clase 3 puede ayudar a mejorar ambas cuestiones.

¿Te ha ayudado este artículo a entender mejor qué es una cirugía ortognática de clase 3? Si te ronda la cabeza la duda de si tu caso “es de cirugía” o no, lo más recomendable es hacer un buen diagnóstico.
En MAEX Dental enfocamos este proceso sin prisas: estudiamos tu mordida, revisamos el componente óseo y te explicamos opciones reales, con sus pros y sus límites, para que decidas con toda la información sobre la mesa. Llámanos y pide tu primera consulta sin compromiso.